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Purificación, no limpieza E-Mail
jueves, 18 de enero de 2007

Mi sociedad vive, en el presente, una dramática circunstancia en la que se hace evidente que para la construcción y mantenimiento de una institucionalidad legítima por su mismo sentido y coherencia, se debe, como ocurre con las escaleras, construir de abajo para arriba y limpiar de arriba para abajo.

Lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo es lo contrario: Los de arriba, que juegan al espejito de la bruja de Cenicienta, repitiéndose para sí la gran mentira: ”somos los buenos”, promueven “limpieza social” abajo, violentando el orden natural y humano de nuestra sociedad, a nombre de un artificioso “orden” favorable para sus negocios. Determinados por un pragmatismo que les reduce a entrepierna y bolsillo, no logran generar una auténtica vitalidad para sí mismos, los suyos, la sociedad y la especie.

Por eso sólo son clase dominante, que no dirigente. Decía Lawrence: “prefiero la falta de pan a la falta de vida”. La postura arrogante, miope y mezquina de dicha clase dominante, ha generado e impuesto en mi sociedad un mortal y pernicioso juego de poder que en el presente, comienza por fortuna a develarse; de manera parcial, pero lo suficiente para inferir su carácter macabro y criminal.

Tanto tiempo “los buenos” persiguiendo a “los malos”, hasta que finalmente se hacen evidentes las maldades de aquellos: las indecencias de la gente decente.

No es un mal exclusivamente colombiano; aquí, por nuestra particular circunstancia geográfica, por una ecuatorialidad que no hemos asumido ni comprendido por estarle comiendo cuento a otros, se hace evidente, de una manera dramática, el pathos de nuestra especie; que atrapada en sus ideologismos, no logra acceder a sus verdaderas posibilidades de realización.

Es necesario tener presente que apenas llevamos unos pocos millones de años en dos patas, que el estado y la ciudad, son eventos recientes en dicho proceso; que la ciencia y la tecnología son frutos incipientes que manejamos torpemente, generando así, una artificialeza que a menudo va contra la naturaleza y la vida.

La única salida ante tal circunstancia está en el trabajo de transformación personal, que todas y cada una de las personas asuma mediante “el cuidado de sí”; pues el único “orden” posible no es impuesto sino emergente, fruto de los entendimientos entre sujetos que han accedido a una auténtica “mayoría de edad”.

En marzo de 1988, ante la noticia de la primera masacre de los paramilitares en Urabá, en la que asesinaron a veinte trabajadores bananeros, escribí (no fue publicado), para una columna llamada “Un espacio para crecer” que entonces publicaba, semanalmente, en un magacín juvenil de El Espectador llamado “Espectadores dos mil”, lo siguiente:



Varias veces me he sentado, formal, frente a la hoja en blanco, a llenar el “espacio para crecer” de esta semana.

Ya son en total más de dos las infructuosas horas garabateando, persiguiendo la idea salvadora, que me permita alimentar una esperanza en el corazón de mis generosos lectores.

Ésta no llega.

Finalmente descubro el obstáculo: Son veinte. Veinte desgarrados rostros que me miran desde lejos.

Veinte colombianos que en su labor cotidiana acariciaban el fruto de nuestro suelo, con el que se hacían presentes en alguna mesa lejana.

Veinte colombianos, que vivieron y cosecharon un suelo ya saturado de sangre.

Veinte pares de ojos, bien abiertos, que de lejos me miran e impiden el arribo de ideas soñadoras.

Veinte corazones que me mueven a decir: BASTA, no degrademos más este suelo milagroso que la naturaleza nos regala.

Veinte colombianos que me recuerdan que el país está infestado de Kojacs, Rambos, Reagans y otras sospechosas bestias más que nos han emvenenado el alma; heroes satánicos en plan de limpieza, de aseo.

No señores: El país no hay que limpiarlo, no hay que asearlo; el país hay que purificarlo, que es muy diferente.

La limpieza se realiza desde afuera, “barre” como hacen estos desalmados; la purificación se realiza desde adentro, es un acto profundo.

La limpieza, arrasa, buscando una monotonía como la de cualquier vulgar prado inglés; la purificación viste y florece, posibilitando una salvaje belleza como la de nuestra selva ecuatorial.

La limpieza es muerte. La purificación es vida.

Te ruego que me excuses, amigo lector, hoy éste no fue el espacio de los sueños, sino de la pesadilla cotidiana que debemos transformar.

Recuerda: El mundo y la vida no la construyen unos cuantos machos armados, sino la unión de muchos corazones generosos, tiernos y soñadores.

Lucho

Commentarios
Un Saludo desde Bucaramanga
Escrito Por: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla el 2007-07-24 17:12:11 IP: 200.114.55.51
Profesor,  
 
Le agradezco su oportuna descripcion de la esquizofrenia colombiana, espero algun dia podamos reconocernos, deconstruir este dualismo enfermo.
saludos
Escrito Por: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla el 2007-05-02 17:45:38 IP: 190.72.109.62
Me parece muy oportuno que exista gente como tu...He perdido el numero de telefono...llego a Bogotá el 07 de este mes... Espero pueda saludarle... 
opinión y saludo
Escrito Por: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla el 2007-04-20 14:20:31 IP: 200.93.129.140
Hola profe, me encanta este articulo, ojala fuera una realidad para la construcción de humanidad que tanto necesitamos. En lo individual te digo que trato pero es dificil, sin embargo sigo y espero seguir intentandolo cada día. 
Te quiere 
Pedro posada
Escrito Por: Kkienn el 2007-02-08 04:35:30 IP: 87.6.217.216
Mi querido Lucho, tu entrada me ancantò como me encanta todo lo q ama la vida y q es profundo, inteligente, poetico y sincero. Frente a tanta belleza se me occurre solo q si en el mundo existieran màs personas como tù no estariamos contando los muertos sino bailando a la vida, a la renovaciòn. 
te quiero mucho, siempre
muchas gracias.
Escrito Por: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla el 2007-01-23 17:35:22 IP: 190.24.103.83
muchas gracias por el escrito. 
saludos y las mejores energías


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