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Una noticia proveniente de tierras santandereanas, me ha regresado cuarenta años atrás, cuando conocí Bucaramanga, ciudad donde acontece lo infomormado por El Tiempo: "El padre Fabio Enrique Osorio sorprendió a los televidentes del canal local TVC cuando se quitó el clériman y confesó que tiene una hija."
Cuando me gradué bachiller, hace cuarenta años, viaje a esa ciudad a presentar examen de admisión para la Universidad Industrial de Santander. Podía presentarlo en Bogotá, pero quería conocer la Ciudad de los Parques. Debí prolongar mi estadía un par de días, en los que distraje mi soledad y falta dinero con un libro de poemas y la Cartuja de Parma de Stendhal. Estaba entonces adquiriendo, tardíamente, esa adicción a la lectura que me ha salvado de tantas cosas en la vida.
Perdí el libro de poemas pero, de manera borrosa, recuerdo uno muy bello que viene al caso de la circunstancia del sacerdote Osorio; titulado Adán y Eva; más o menos, que me perdone el Poeta, dice así:
La primavera vino y estaba ya madura, la primera manzana que en el mundo se abría.
Durmiendo sobre el hombro de Adan -Eva sentía- subir de sus entrañas inédita ternura, y, a tono con la música del agua que corría, pasó nerviosa y ágil una serpiente oscura.
La joven tuvo miedo. Desnuda y sin abrigo, buscó el refugio cálido del cuerpo de su amigo.
Abrió sus ojos castos Adán, sintió cariño por ella, y, con la tierna simplicidad de un niño, sembró en la tierra virgen el germen de la vida.
Quedó prendido el grano. Adán estupefacto miró a su compañera. Como la Tierra, era hermosa. De rodillas le dijo al soberano: Señor, gracias por este prodigio sobrehumano, porque ne diste el germen que en ella prolifera y de mi propia carne la hiciste con tu mano.
Salió Dios entre nubes severo, amargo y triste. Le dijo: Adán haz pecado. ¿Por qué lo hiciste?
Adán le respondió: Por ella vivo y creo. ¿Si amarla era pecado, porqué me diste entonces la carne y el deseo?
Siglos, milenios, eras quizás habían pasado desde que Adán y Eva se unieron. En el mundo ya no existía el amor. Cuando llegó a la grey judía un poeta rubio, triste y atormentado. Predicó contra la falsía del mercader que roba y reza. A látigo les expulsó del Templo.
Un día una joven pareja se le acercó y le preguntó si amarse es pecado. El sonriente les respondió: Yo mismo por el amor seré crucificado. Amaos. Amar es lo que es bueno.
Agradezco a quien me regale el texto real y completo, con el nombre del autor.
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